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Un programa de salud

¿Qué podemos hacer, oh maestro, para conservar la salud? Es una de las preguntas que me hacen más a menudo mis (siete) lectores. Por eso hoy me he decidido a ofrecer una serie de consejos que, sin duda, contribuirán de forma decisiva al bienestar de la humanidad.

Lo más importante en un programa de salud es la gestión correcta del riesgo. Imagina, por ejemplo, que decides dedicarte en cuerpo, cartera y alma al reiki, que es una especie de masaje a distancia: te tumbas en una camilla mientras te hacen pases de manos a unos diez centímetros del cuerpo, enviándote energía curativa y reestructurando tus flujos energéticos.

Al cabo de unos años, después de muchas horas y billetes, lees un artículo que dice que unos científicos americanos han hecho un estudio que demuestra de forma concluyente que pasar las manos a diez centímetros del cuerpo con los ojos entornados cura más bien poco. ¿Cómo te sentirías? Y ¿cómo lo justificarías delante de tus amigos?

Por eso es importante que no metas todos los huevos en la misma cesta. Con el siguiente programa diversificarás el riesgo, probarás un poco de todo y conocerás a muchos iluminados (no me invento nada de lo que sigue; he tomado los nombres y/o descripciones de todos estos métodos de folletos de anuncio que he recogido en la tienda de material orgánico y alternativo de La Bisbal, y de anuncios en una revista de contenido orgánico-energético-bio-natural).

Los lunes por la mañana reiki o, mejor, bioreiki, que es como el reiki pero con "bio", que es más. Por la tarde respiración conectada, también llamada renacimiento, que consiste en "aprender a liberar nuestra respiración, las emociones y pensamientos limitadores para sentir más alegría y vitalidad en nuestra vida".

Los martes por la mañana reflexoterapia, que "atenúa o activa las funciones de nuestro organismo" aplicando presión con los dedos en pies y manos. Un buen complemento para la tarde es la iridología, que es un método de diagnóstico basado en leer el iris. Este último es fabuloso; dividen cada iris en nada menos que doce zonas, cada una ligada a varios órganos. La zona tres del ojo derecho, por ejemplo, está ligada a esófago, tiroides, brazo y hombro. Poca broma.

Los miércoles por la mañana Temazcalli, que es el "ritual de la Purificación con la tierra, el aire, el agua y el fuego de la tradición Chichimeca (México)". Por la tarde drenaje linfático podal. No he podido descubrir en qué consiste, pero supongo que drenarán tu sistema linfático manipulándote los pies.

Los jueves por la mañana flores de Bach, que usa las esencias de las flores para "llegar a las causas de la enfermedad y no a sus manifestaciones en el organismo" . Por la tarde quiropraxia, que cura manipulando la columna vertebral.

Los viernes por la mañana aromaterapia, que usa aromas de aceites esenciales para mejorar la salud y el bienestar, y por la tarde cromoterapia, que cura con colores.

El sábado por la mañana kinesiología, que es "permitir que el ser al completo, cuerpo incluido, desarrolle conciencia", y lo hacen, parece ser, haciéndote pruebas en los músculos. Por la tarde hidroterapia del colon, que prefiero no saber qué es.

El domingo lo puedes dedicar a disfrutar de tu magnífica salud. O si todavía no estás tranquilo puedes buscarte algún refuerzo, como la bioenergética taoísta, la respiración multidimensional, la terapia regresiva del Dr. Brian Weiss, las sales de Schüessler, la respiración halotrópica, la auriculoterapia, la nutrición ortomolecular, la terapia de polaridad o el morfoanálisis. O tal vez depilarte siguiendo el Método Halawa de Biodepilación que, según un anuncio en una revista, es una "Depilación Relajante que cuida y trata tu piel, basada en técnicas de movimiento, Reflexología, Drenaje Linfático y Osteopatía etc… que actúan sobre la circulación venosa y linfática, Sistema Hormonal y Nervioso Central." Y además te quita el pelo, parece ser.

Si sigues este programa, pensado especialmente para ti teniendo en cuenta la idiosincrasia de cada uno de los métodos, estarás tranquilo porque si alguno de los milagreros resulta ser un embaucador todavía te quedarán los otros. Porque no puede ser que todos sean embaucadores. ¿Verdad?

Juan Reyero Barcelona, 2006-03-15
 

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